No es de extrañar que la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares haya preocupado a las organizaciones sanitarias. “En los gráficos de Carga Global de Enfermedades podemos ver que los decesos en Brasil ya son mucho más altos que en Latinoamérica y el Caribe”, advirtió la Dra. Glaucia Moraes de Oliveira, cardióloga y profesora asociada del Departamento de Cardiología de la Universidade Federal do Riode Janeiro(UFRJ), en las sesiones científicas del ACC Latin America 2021, realizadas en noviembre de 2021.[1]

“En los gráficos de Carga Global de Enfermedades podemos ver que los decesos en Brasil ya son mucho más altos que en Latinoamérica y el Caribe”,

Durante la sesión Temas contemporáneos en salud cardiovascular de la mujer, la especialista destacó la importancia de relacionar las enfermedades maternas con las causas cardiovasculares y puntualizó que las principales causas de fallecimiento de las embarazadas por enfermedad cardiovascular han sido, en particular, enfermedad isquémica, preeclampsia y enfermedad cardiovascular.  “Es de destacar que tenemos un perfil diferente en el país, con enfermedades reumáticas, miocardiopatías y enfermedades congénitas que no se diagnostican y aparecen durante el embarazo”, comentó, señalando que algunas afecciones fisiológicas del embarazo (por ejemplo, aumento de frecuencia y la disminución de la resistencia vascular sistémica) favorecen la aparición de afecciones asociadas a la enfermedad cardiovascular subyacente, que aún no habían sido diagnosticadas